Revista Sinapsis. ISSN 1390 – 9770
Periodo. Julio – Diciembre 2026
Vol. 28, Nro. 1, Publicado 2026-06-30
perceptual barriers that affect the reading process and guiding the design of more inclusive
pedagogical strategies.
Keywords: Reading comprehension; multisensory learning; elementary basic education; learning
difficulties; vulnerable contexts.
Introducción
La crisis educativa a nivel mundial, profundizada por los efectos de la pandemia de COVID-19,
ha generado un retroceso significativo en los niveles de aprendizaje infantil, especialmente en
países de ingresos bajos y medios. Uno de los ámbitos más afectados ha sido la comprensión
lectora, considerada una competencia fundamental para el desarrollo académico y cognitivo de
los estudiantes. En Ecuador, esta problemática se evidencia con mayor intensidad, ya que se
estima que aproximadamente siete de cada diez niños de entre 3 y 10 años presentan dificultades
para comprender textos simples, cifra que refleja un incremento considerable en comparación con
los registros previos a la emergencia sanitaria (Diallo, 2022).
Los resultados de evaluaciones regionales y nacionales confirman esta situación. De acuerdo con
el Cuarto Estudio Regional Comparativo y Explicativo (ERCE), el 73,9 % de los estudiantes de
séptimo año de Educación General Básica no alcanzaron el nivel mínimo requerido en lectura,
mientras que en cuarto año únicamente el 19,6 % logró superar dicho umbral de competencia
(Cabezas, 2024). Estos datos evidencian que las dificultades en comprensión lectora se presentan
desde los primeros niveles de escolaridad y tienden a mantenerse si no se aplican estrategias
pedagógicas oportunas y contextualizadas.
Esta realidad resulta aún más compleja en contextos de vulnerabilidad social, como las casas de
acogida, donde los niños y las niñas enfrentan condiciones emocionales, familiares y educativas
adversas que inciden directamente en su desempeño académico. En regiones amazónicas como la
provincia de Orellana, estas limitaciones se ven agravadas por factores socioculturales y
estructurales que demandan enfoques pedagógicos inclusivos y adaptados a las realidades locales
(Hahn, 2014). La presente investigación surge a partir de la observación no sistematizada
realizada en la Fundación Ayllu Huarmicuna, Casa de Acogida Paula, donde se evidencian
rezagos significativos en el área de lectura en estudiantes de educación básica elemental, a pesar
de la aplicación de metodologías tradicionales.
Diversos estudios coinciden en que la comprensión lectora implica procesos cognitivos complejos
que van más allá de la simple decodificación de palabras. Desde una perspectiva cognitiva, esta
competencia requiere la activación de habilidades como la atención, la memoria de trabajo, la
organización de la información y la capacidad de inferencia, permitiendo al lector construir
significados literales, inferenciales y críticos a partir del texto (Solé, 2012; Benítez, 2023).
Investigaciones como la de Ortega (2019) han demostrado que los estudiantes presentan distintos
niveles de dominio lector insuficiente, elemental y adecuado y que esta habilidad puede debilitarse
progresivamente si no se refuerza de manera sistemática durante la escolaridad.
Ante estas dificultades, el enfoque multisensorial se presenta como una alternativa pedagógica
pertinente para fortalecer la comprensión lectora, especialmente en estudiantes con necesidades
educativas diversas. Este enfoque se sustenta en la teoría del aprendizaje multisensorial propuesta
por Orton Gillingham, la cual plantea que el aprendizaje se optimiza cuando se integran de manera
simultánea los canales visual, auditivo, táctil y kinestésico (Gillingham, 2006). Desde esta
perspectiva, el aprendizaje significativo se potencia cuando el estudiante interactúa activamente
con su entorno, principio que coincide con los planteamientos de Montessori (1967).
La evidencia empírica respalda la efectividad del enfoque multisensorial en el desarrollo de
habilidades lectoras. Estudios internacionales, como el realizado en Indonesia con niños de 6 a 7
años, demostraron mejoras significativas en el reconocimiento de palabras, la comprensión de
textos y la motivación hacia la lectura mediante la combinación de estímulos sensoriales
(Zulhendri, 2021). De igual manera, investigaciones desarrolladas en el contexto ecuatoriano
evidencian que las actividades didácticas basadas en este enfoque facilitan la inferencia de
significados, la retención de información y la participación de los estudiantes, fortaleciendo así
su comprensión lectora (UTA, 2016; Sánchez, 2024).